“A mi hija, que todavía no has nacido…”

Hoy nos apetece abrir un poco más nuestro corazón. Os traemos una carta que escribió papipapito a Nora cuando nos enteramos que venía en camino. Aún no sabíamos que iba a ser una niña, aunque algo dentro nos decía que sí, y así fue…

A mi hija, que todavía no has nacido…

Aunque todavía no has nacido, ya tengo muchas cosas que contarte…

Tu pueblo se llamará Trijueque y tiene los mejores atardeceres del país. No dejes de ver todos los que puedas, porque cada uno es diferente. Tienes que verlos sola, pero también con los amigos y con la familia. Verlos enamorada es de las mejores cosas que hay…

No te quedes parada, viaja. Si hija, viaja, aunque sea al pueblo de al lado. Viaja, viaja sin descanso. Viaja sola y acompañada, en familia y con amigos. Viaja enamorada. Tienes que conocer Buenos Aires y la Medina de Marrakesh, tienes que cruzar Europa en trenes nocturnos. Viajar es la única cura que he conocido contra la estupidez…

La música será parte de tu vida y yo te prestaré todos mis discos. No hagas caso a los infelices que dicen que no hay que escuchar esto o lo otro. Disfruta con Boccerini, salta con Marea y llora con Ismael Serrano…cualquier música, si te emociona, me sirve…

Y el cine, el cine también será parte de tu vida…ve al cine todo lo que puedas hija mía (podrás vivir con unos euros menos, te lo aseguro) y si no, disfruta de películas en el sofá de tu casa…Amelie, Crash, La vida es bella, Ispansi, Cadena perpetua…

Escribe mucho, escribe sin descanso. No esperes un tema, ni una excusa, ni un trabajo. Créeme, todo es más fácil cuando lo ves sobre el papel…y lee. Lee hasta que se te caigan los párpados, no lo dejes cuando la vida te reclame horarios. Heredarás mis libros, pero aún así, lee cualquier cosa…García Márquez, Galeano, Manuel Rivas, Almudena Grandes…

Aprende a mirar. Y a mirar se aprende mirando: exposiciones, calles, vidas, cafés, lienzos, amaneceres y portazos. Un pequeño truco: cuatro ojos ven más que dos…

Llora, si lo necesitas llora. Yo siempre tendré el hombro preparado por si te hace falta. Y llora cuando quieras, donde quieras y con quien quieras. Lo genial es tener a alguien a quien explicar tus lágrimas…

Conoce gente, así, sin más. No importa de dónde vengan hija, cuanto más lejos y más diferentes a ti sean, mejor, te lo aseguro…

Camina. Es fácil, un pie, otro pie. Caminarás conmigo cuando seas pequeña, después, caminarás tú sola. Camina incluso cuando llueva y a poder ser, sin paraguas…

Ríe a carcajadas, canta, da saltitos si te apetece, da sustos inesperados a desconocidos y ríete con ellos, saca la lengua a los niños que viajan enfrente de ti en el vagón del metro y disimula cuando sus madres te miren…hazlo, nadie se enfadará, no pasa nada, y recibirás sonrisas, que son gratis…

Sé fiel, a tu familia, amigos, pareja, valores…a ti misma. Que nada ni nadie pueda cambiarte…

La vida no es fácil y te van a hacer daño hija mía, es inevitable, pero te levantarás. Yo estaré allí para ayudarte…

Y recuerda esto, cuando te vayas, no te podrás llevar nada, todo quedará aquí…las cosas tienen la importancia justa…todo quedará aquí, hija mía…

Y aquí termina…. ¿Os ha gustado? ¿Le habéis escrito algo a vuestros pequeños para que lo lean en el futuro? Nosotros aún nos emocionamos cuando la releemos.

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