Nuestro truco BLW para el plátano

Cuando Nora empezó con esta fruta, primero le dimos trocitos aplastados. Después, trocitos pequeñitos, luego más grandes, luego más grandes todavía. Al final, lo que conseguíamos la mayoría de las veces es que ella acabase perdida de plátano por todos lados y nosotros vivíamos asustados por los atragantamientos, ya que cuando chuperreteaba todo, se le escapaba de las manos y corría riesgo de acabar entero en la boca (o en el suelo). Ahora que ya os hemos contado nuestros errores os contaremos nuestro acierto.

Mirando por ahí, que internet es mágico, cogimos esta idea. A continuación os contamos paso a paso. También algunas mamas expertas en BLW, por instagram, nos disteis algunos consejos muy buenos.

Paso a paso

  1. Cortamos los extremos del plátanoIMG-20180521-WA0019
  2. Pelamos una parte haciendo un corte en la cáscara a la medida que veamos que nuestr@ peque controla y se regula para ir comiendo. De esta forma puede sujetar bien el plátano y no se le resbala de las manos.

3. Se lo ofrecemos y disfrutamos mientras le vemos morder y rechupetear.

4. Cuando se acabe y viendo el hambre que tenga nuestr@ peque, podemos pelar otro trocito. Hay que volver al paso 2 y así todo el tiempo.

 

Si ya no tiene más hambre, es muy práctico. La parte que sobra se puede guardar en la nevera sin problemas. La siguiente vez que queramos utilizarlo, simplemente, volvemos a hacer el corte inicial, retiramos una rodaja finita si se ha puesto un poco reseco y a empezar con el BLW otra vez.

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Esperamos que os sirva de utilidad. Y nos enseñéis a vuestros peques comiendo!!!

 

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A reciclar vidrio!!! Hemos ganado un concurso.

Hace unos días papipapito participó en un sorteo en twitter de @ecovidrio.  Y le tocó un Miniglú molón para que reciclar en casa fuera algo más atractivo.

El premio consistía en un Miniglu que nos enviarían a casa. Y ahí comienza la historia que os queremos contar…

Nos llegó nuestro regalo a casa, estábamos muy felices así que lo recibimos con mucha ilusión. Nora podría tener siempre presente su miniglú (porque en todas las cosas que participamos siempre es pensando en ella) y comenzar con el hábito del reciclaje desde pequeña. Primero, enseñándoselo como un juego y, más adelante, explicándole las consecuencias de no reciclar y los beneficios de sí hacerlo.

La sorpresa llegó con el diseño que recibimos en casa. No nos gustaba mucho y no por su aspecto, sino porque no nos identificábamos nada con el mensaje que transmitía. No nos parecía fácil de explicar en un futuro a nuestra pequeña y además no va con nuestra filosofía de cómo queremos educar a nuestra hija. El eslogan era “Recicla por pelotas” y era parte de la campaña de reciclado del MUTUA MADRID OPEN DE TENIS.

Quizá en otra época de nuestras vidas no habríamos dado tantas vueltas al tema, pero ahora, no nos convencía ni para Nora ni para nosotros. Por eso decidimos escribir a Ecovidrio para exponerles este problemilla y ver qué pasaba. Si nos contestaban que podrían cambiarlo, pues genial y si contestaban que no, pues ya veríamos cómo hacer para tunearlo o regalarlo o darle una vuelta al diseño.

La respuesta no se hizo esperar. Nos entendían perfectamente y nos ofrecían la posibilidad de cambiarlo. Lo mejor de todo fue que podíamos elegir el diseño que nos gustara más y harían lo posible por conseguirlo. Podéis ir a su página y veréis todos los modelos que hay. Hay muchísimos y muy molones. Por si os animáis a tener uno en casa para que reciclar sea más ameno.

Y aquí podéis ver el resultado y cuál fue el que elegimos…  NOS ENCANTA!! y a Nora, todavía más, porque uno de sus animales favoritos es el lobo y porque en su cuarto la lámpara es del cuento de Caperucita (hace tiempo os contamos cómo la hizo mami-mamita) Nos gusta contar el cuento de Caperucita y el Lobo de una manera especial que ya os contaremos.

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Desde aquí aprovechamos para dos cosas. Primero, que a reciclar se aprende, y cuanto más temprano, muchísimo mejor. Y segundo, dar millones de gracias a Ecovidrio por su comprensión y por ser tannnn amables. Ojalá hubiese más empresas así. Estamos supercontentos y muy muy agradecidos.

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Y vosotros, ¿Conocíais los Miniglús de Ecovidrio?

Gimnasio de motricidad casero

Hoy os vamos a contar cómo es nuestro “gimnasio” en el que Nora da vueltas y vueltas sin parar.

Un día llevamos a Nora a un Decathlon en el que tenían un apartado para bebés. Había todo tipo de colchonetas para estimular la motricidad. Allí se volvió loca subiendo, bajando, girando, cayendo,… y eso que solo gateaba.

Nos dimos cuenta de que le gustaba aquello de subir, bajar, escalar, trepar, y nos pusimos a darle vueltas al asunto.

Este tipo de colchonetas que se usan en las guarderías y los parques de bolas son caras y además son demasiado grandes para tenerlas en casa. Así que en una de nuestras visitas a nuestra tienda sueca favorita (Ikea) encontramos la solución.

Entre cunas, mesitas y demás, Nora se nos escabulló y se metió sola en el tunel. Entró y salió como 12 veces y nos decidimos. El kit completo, túnel, casita y colchoneta.

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El túnel nos sirvió en un principio para aprender y perfeccionar el gateo. Nora se metía por un lado y nosotros por el otro llamábamos su atención para que viniese hace nosotros. Poco a poco fue adquiriendo velocidad, equilibrio y fuerza.

Con la casita, que por cierto se acopla al túnel, Nora ha encontrado un lugar para ella solita. Se mete allí y se queda un ratito jugando sola. Otras veces, jugamos a buscarnos por las ventanitas, a entrar y salir, a meter juguetes, a esconderse de Turco…

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Lo que más nos gusta es la alfombrilla-obstáculo-asiento. Sí, es todo en uno. Os vamos a explicar los tres usos que le hemos encontrado.

Cuando es alfombrilla, juega encima, camina, o se tumba tranquilamente porque es muy blandita. Sobre ella fue como se animó caminar. La estabilidad que tenía le dió seguridad y esa seguridad fue la que hizo que se soltara a caminar sin ningún apoyo. Ahora la utiliza principalmente para echar sus juguetes encima y jugar.

Cuando es obstáculo, se puede plegar las veces que quieras. Nora pasa por encima, sube, baja, gatea por encima, etc.

Y, por último, asiento, porque le encanta sentarse encima. Se puede colocar a más o menos altura, así que ella sola se busca las mañas para utilizarlo de asiento.

Esperamos que estas tres ideas os gusten tanto y os resulten tan prácticas como a nosotros.

Bizcocho de queso, pasas y naranja

Papi-papito se ha puesto en plan cocinillas y nos ha hecho un bizcocho buenísimo.

No es que hayamos declarado la guerra a muerte a la bollería industrial, pero a la hora de ofrecer a nuestra pequeña alimentos saludables, preferimos hacerlos nosotros mismos.

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Ingredientes :

  • 3 huevos de las gallinas del abuelo, que son gallinas felices alimentadas con trigo, cebada y maíz, que pasean por el corral (a su bola)
  • 150g de azúcar (esta vez azúcar blanco, pero lo hemos probado también con panela y con azúcar mascabado)
  • una tarrina de queso de untar 0%
  • 200g de harina con preparado de levadura.
  • un puñado de pasas
  • esencia de naranja o ralladura de naranja.
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Receta

En un bol se ponen los huevos y el azúcar y se baten. cuando la mezcla esté lista, se añade el queso y se sigue batiendo sin dejar grumos. Después se añade la harina, poco a poco, y finalmente se añaden las pasas y la ralladura de naranja o la esencia.

Se engrasa un molde con un poco de mantequilla y se espolvorea un poco de harina para que no se pegue.

Horneamos durante 25 minutos a 180 grados y pasado este tiempo, lo dejamos otros 10 minutos a 160 y ya está.

Animaos a probarlo!!!

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La bañera de mayores

Queremos contaros que llevamos dos días utilizando la “bañera de mayores”.

Desde que nació Nora estamos utilizando una bañera de la marca Chicco que nos ha funcionado muy bien, pero en el último mes hemos confirmado que a nuestra pequeña le encanta el agua y que además, es un culillo inquieto.

Como ya casi empieza a caminar, las últimas sesiones de baño se convertían en algo casi peligroso. Se ponía de pie, se asomaba para coger cosas, etc y  nosotros, como buenos padres primerizos, no disfrutábamos del baño porque estábamos con mil ojos.

Se nos ocurrió, en una visita a Ikea comprar una bañera para acoplarla dentro de la bañera de casa y la que venden allí, aparte de ser super económica, es genial para el baño de Nora. lattsam-banera-para-bebe-verde__0468438_PE611440_S4

Tiene una base antideslizante, que se fija muy bien al piso de la bañera grande. Además, el suelo donde apoya Nora, también es antideslizante, por si se quiere poner de pie. La podemos llenar mucho más que la otra sin miedo a que se derrame el agua y notamos que ella está mucho más contenta y que disfruta más. Chapotea sin miedo, ya que el agua que sale, se queda en la bañera grande y se puede poner de pie agarrándose al borde mientras mami mamita y papi papito miramos embobados.


 

 

 

El árbol de Navidad de papi-papito

Como se acerca la navidad, os contamos cómo se las ha ingeniado papi-papito para construirnos el árbol de casa. WP_20171207_15_51_12_Pro

La verdad que habría sido más fácil recurrir a uno de esos arbolitos de plástico, que dejan todo lleno de cositas verdes y que cada dos o tres años hay que cambiar porque se despeluchan.

Todo empieza con los materiales: WP_20171121_004 - copia (2)

  • Una varilla roscada, en nuestro caso, de 8´
  • Tuercas, las necesarias, en nuestro caso, 3 de la medida de la varilla.
  • Palos de madera. (utilizamos los restos de una poda del parque del barrio)
  • Taladro y brocas para madera.
  • Metro, lápiz,
  • Sierra, o serrucho, o caladora, o cualquier cosa que corte madera.
  • Avellanador (opcional)
  • Sierra para metal, por si la varilla se nos queda larga.

PASO A PASO

Hay que cortar los palos a medida, teniendo en cuenta lo alto que queremos que sea nuestro árbol. Podemos empezar con 50 ctm, y el siguiente a 45, 40, 35….así damos sensación de escalera. es importante marcar el punto medio de cada palito para luego taladrar.

Una vez que tenemos todos los palitos, hay que cortar uno para la punta del árbol, que taladraremos a lo largo, y otro más gordito para que haga de tronco y no se vea la varilla.

Cuando hemos realizado todos los taladros, colocamos una tuerca en la punta de la varilla y vamos colocando palitos, de pequeño a grande. El primero es el que hace de punta. (podemos agrandar el agujero para que no se vea la tuerca con el avellanador).  Así hasta que acabamos. Cuando hemos puesto el más largo, colocamos otra tuerca para apretar los palos y repetimos la operación del avellanador con el palo corto que hace de tronco. WP_20171207_12_28_33_Pro

Seguramente nos sobre un trozo de varilla. Genial, porque tenemos que contar, ANTES DE CORTAR LA VARILLA, con el soporte. En nuestro caso, teníamos una “rodaja” de tronco grande que nos trajimos de Andorra. Si no tenéis uno a mano, con un trozo cuadrado de tablón puede que os sirva. WP_20171207_12_28_21_Pro

Podéis ver en las fotos un taladro pequeño en el tronco que hace de punta, justo al lado de la tuerca. Sirve para colocar la estrella. WP_20171207_12_28_28_Pro

Nuestra estrella la hicimos con cuerda roja de embalar y una percha vieja. Nos encanta.WP_20171207_15_52_28_Pro.jpg

 

Si os animáis a construir uno como el nuestro, esperamos vuestras fotos¡¡¡¡¡