La mochila de montaña. Pedazo de invento.


Os hablamos del invento definitivo a la hora de salir a la montaña con nuestra pequeña. La mochila portabebés!!!

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A ver, para empezar, es una inversión cara, para que engañarnos. En las tiendas rondan los 100€-130€ pero las hay de segunda mano en muy buen estado por 50-70€. La nuestra la compramos en wallapop.

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Se trata de una mochila SALEWA modelo KOALA II. En el enlace tenéis todos los datos. Es parecida a una mochila de montaña habitual pero dentro va un bebé que tienen papis que les gusta caminar por las montañas.

Lleva un asiento para colocar al bebé con un arnés de hombros que le sujetan estupendamente. Tiene cinco puntos dd anclaje. Además, la mochila se cierra para colgarsela en la espalda con otro cierre, con lo que el niño o la niña van totalmente seguros. La nuestra, como mejora, lleva un lugar para que Nora coloque los pies, para no llevarlos todo el tiempo colgando.

En la parte de atrás, lleva varios bolsillos, para guardar desde el cambiador y los pañales, a los bocatas, agua, cremas, peluches, etc. Eso sí, dependiendo del aguante del porteador y del peso de la criatura, podremos guardar más o menos cosas.

Este modelo de mochila lleva también un parasol, que aparte del sol, también protege de la lluvia porque es impermeable y si fuera poca protección, lleva un impermeable aparte que sirve de cortavientos.

Nosotros hemos dado paseos cortos, máximo 1 hora y media, con Nora y nos ha ido genial. Eso sí, no hay que meterse la paliza de 4 horas sin parar. Es aconsejable hacer descansos cada hora, más o menos. Hay que recordar que sus piernecitas van colgando y se cansan.

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Os animamos a probarla si os gusta salir a pasear por las montañas. No os arrepentireis!!!

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8 beneficios del porteo ergonómico

 Os copiamos estos 8 consejos para los que os estáis decidiendo con el porteo. Lo hemos sacado de aquí, y bueno…vosotros mismos.

1. Sensación de seguridad. Tras el parto, el bebé reconoce el cuerpo de su madre como su hábitat, sintiéndose seguro en contacto con ella. Una seguridad que poco a poco se amplía al resto de cuidadores habituales.

2. Tranquilidad. Al sentirse seguro, el bebé está tranquilo. No activa sus sistemas de alarma, evitando el estrés y dedicando sus energías a crecer.

3. Mejora la calidad del sueño. Al estar tranquilo y sentirse seguro, conciliar el sueño le resulta más fácil y, lo más importante, duerme en profundidad. Algo imprescindible puesto que el cerebro organiza las experiencias vividas, precisamente durante el sueño.

4. Mayor bienestar físico. Un bebé separado de su madre experimenta disminución de la frecuencia cardíaca y de la temperatura, trastornos del sueño y cambios en el electroencefalograma, es decir, un deterioro en los procesos de autorregulación. En cambio, sobre el cuerpo materno, los sistemas del bebé funcionan óptimamente: consumen menos oxígeno, gestionan más eficazmente el gasto energético, favorece la expulsión de gases, se genera un sistema de autorregulación térmica entre portador y porteado (si el bebé se enfría o calienta, la temperatura corporal del adulto variará hasta un grado para compensarlo).

5. Potencia el apego seguro. El contacto constante con el bebé fortalece los procesos de apego seguro entre padres e hijos. Pasar mucho tiempo en contacto directo con el bebé, permite aprender intuitivamente su repertorio de señales de aceptación y rechazo. Así, los padres están mejor preparados para interpretarlas y responder rápida y eficazmente, lo que proporciona al bebé apego seguro, autoestima y un modelo social saludable. La satisfacción de sus necesidades garantiza su óptimo desarrollo físico, intelectual y emocional y lo convierte en un adulto potencialmente más independiente y seguro.

6. Adaptación al entorno. El contacto acelera el desempeño social del bebé, que desarrolla vínculos con sus cuidadores habituales, más allá de la madre, con quien lo tiene desde el vientre. Además, desde el regazo aprende a diferenciar las situaciones amenazantes de las que no lo son, a través de la información filtrada que recibe del adulto que le lleva. De lo contrario, el proceso se ralentiza y el pequeño permanece alerta hasta que aprende a distinguir por sí mismo.

7. Favorece la lactancia materna. El contacto entre madre e hijo activa las mismas hormonas que promueven la lactancia -oxitocina y prolactina-, favoreciendo la lactancia.

8. Protege el desarrollo de la espalda y de las caderas. El bebé debe ir adaptándose para alcanzar su función de bipedestación, propia del ser humano. Por eso, la postura ventral y vertical que adopta el bebé durante el porteo le confiere mayor competencia motriz que ir tumbado en el carrito. Eso mejora el tono muscular del pequeño y protege, en consecuencia, la zona cervical. Por otro lado, las caderas se colocan “en rana”. Con las rodillas flexionadas no hay tensión en el cuerpo del bebé y, además, permite el correcto desarrollo de la cadera y evita posibles problemas como la displasia.

La mochila de Nora…

imageimageAntes de que naciese Nora fuimos a una de esas ferias de la locura que de vez en cuando se celebran en Ifema o lugares parecidos. Fuimos a cotillear un poco, más que nada, por escuchar consejos ante la incipiente llegada de nuestra hija. Siempre hay charlas y talleres interesantes en estas ferias y mil millones de escaparates con las últimas novedades para papás novatos.

Desde siempre habíamos querido portear a nuestra pequeña y aprovechando la feria y que había una buena oferta, nos decidimos a comprar la mochila de Nora.

Para decidirnos, visitamos muchos stands, escuchamos a los vendedores hablarnos sobre los milagros de la marca que vendían, nos dejamos convencer, evaluamos pros y contras y al final nos decidimos por una Boba de la tienda Kangura. La verdad es que nos fuimos muy contentos, porque nos dejaron probar todos los modelos de mochilas de porteo, los fulares, los mei-Thai y nos explicaron sin prisa ninguna todo lo necesario sobre el porteo.

Nora va “más agusto que en brazos” (nunca mejor dicho), y nosotros vamos muy tranquilos llevándola en la mochila. Al principio lloraba cuando la colocábamos dentro, pero a estas alturas se adapta a la mochila y se queda dormida con el movimiento. Cuando no logra dormirse, va cotilleando todo el tiempo tan feliz.

En otro post os contaremos nuestros pros y contras  de la mochila de porteo…..